jueves, 2 de enero de 2014

1.

Un 31 de diciembre, como todos los años, Marta cenaba con su familia en un gran piso de Madrid. 
Media parte de la familia estaba mirando la tele, alagando a Ramón García, sin perder la vista del reloj. La otra media estaba preparando las uvas, poniendo hielo en las copas que contenían champán y sacando algunos dulces que habían comprado en la pastelería de Lhardy. 
Marta se fue a su habitación, y como manda la tradición, se puso ropa interior de color rojo.

Media hora después llegó la hora tan esperada. Dieron los cuartos y acto seguido sonaban las doce campanadas. A unos les dio tiempo a acabárselas todas, a otros no, pero a nadie les faltó pedir un deseo. Marta pidió uno, sin saber que muy pronto se iba a cumplir.

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